México, 3 feb (EFE).- El Gobierno mexicano indicó hoy que está dispuesto a analizar los problemas que pueda tener Brasil respecto al acuerdo automotor con esa nación, pero sigue apostando por mantener el convenio e incluso ver la posibilidad de ampliarlo.
"No hay una preocupación de que exista una cancelación, una denuncia, de este acuerdo de complementación económica con Brasil", afirmó hoy en declaraciones radiales el secretario de Economía de México, Bruno Ferrari.
El funcionario mexicano salió al paso de informaciones difundidas desde Brasil que hablan sobre la intención del país suramericano de revisar el tratado que regula el comercio de automóviles y partes con México.
Productores brasileños dicen sentirse perjudicados por el aumento de las importaciones de partes y automóviles mexicanos, lo que puede llegar a afectar a la industria de automotores de Brasil.
En declaraciones a la emisora local Radio Mil, Ferrari dijo que México no ha recibido ninguna notificación sobre una posible cancelación del acuerdo que regula el comercio de automotores con Brasil y con el resto de las naciones del Mercosur (Argentina, Uruguay y Paraguay).
"Nosotros lo que siempre hemos estado dispuestos, y esta vez lo confirmamos una vez más, es a sentarnos, a entender cuál es la problemática que pueda tener Brasil, entenderla bien y ver qué podemos hacer", afirmó Ferrari.
Insistió en que esa discusión se llevará a cabo "dentro del acuerdo" existente, pero "no denunciarlo o salirse" de él para volver a negociar.
Asimismo, confirmó informaciones procedentes de Brasil que indicaron hoy que grupos de trabajo de los dos países se reunirán la próxima semana en Brasilia "para comprender realmente cuál es la problemática" que pueda tener la nación del sur.
Se busca, insistió Ferrari, "no cómo eliminar este acuerdo de complementación económica que tenemos con Brasil, sino más bien de ampliarlo para seguir compitiendo abiertamente como lo hacemos".
"Nosotros buscamos ver cómo se puede hacer más comercio, y no cómo eliminarlo", agregó el ministro mexicano.
En unas declaraciones anteriores a periodistas, Ferrari destacó la "relación comercial creciente" que existe entre México y Brasil, y recordó que el sector automotriz representa sólo el 40 por ciento del intercambio comercial entre las dos naciones.
Este tema fue abordado en una conversación telefónica que mantuvieron hoy la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el mandatario mexicano Felipe Calderón, según informaron fuentes oficiales desde la capital brasileña.
El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil, Fernando Pimentel, dijo en una rueda de prensa que a partir de esa conversación la semana que viene habrá "un proceso de negociación de los nuevos términos del acuerdo".
"En este momento el acuerdo no es equilibrado. El acuerdo no beneficia actualmente a Brasil. Tuvimos una conversación productiva y el presidente Calderón manifestó total disposición a revisar los términos del acuerdo", agregó el ministro brasileño.
Según datos oficiales brasileños, las importaciones de automóviles desde México aumentaron el año pasado un 40 por ciento, la misma proporción en que cayeron las exportaciones de vehículos brasileños hacia México, lo cual generó un déficit de casi 1.700 millones de dólares en el intercambio en ese sector.
El comercio automotor entre Brasil y México está regulado por un Acuerdo de Complementación Económica firmado en 2002 que reduce los aranceles sobre las importaciones del sector.
A fines del año pasado Brasil aumentó los impuestos a la importación de vehículos y piezas, en parte para contener la elevada entrada de autos de fabricación china y coreana, pero esa medida excluyó las importaciones procedentes de los países del Mercosur y de México. EFE
